Soy Daiana Gisell, psicóloga de formación, holística por convicción, astróloga por curiosidad y mística de nacimiento.
La mente humana siempre ha sido un tema que activado mi curiosidad, empecé estudiando el cerebro y sus formas de funcionar y con el paso de los años me di cuenta de que me faltaba algo más, que entender la conducta está muy bien, pero que hay cosas que sentía, veía y vivía que no podía explicar de forma racional.
Ahí empecé a experimentar con el tarot, los oráculos, el péndulo y la astrología, entre muchas otras cosas y, a raíz de explorar, conecté conscientemente con algo que había estado ignorando por mucho tiempo, mi espiritualidad. Este proceso me ha demostrado la importancia que esta tiene para mí en mi vida y que es algo que no podía seguir ignorando.
Esto me transformó como persona e inevitablemente como profesional, entendiendo que debe existir un equilibrio entre ciencia y espiritualidad y que ambas deben tener cabida en el espacio terapéutico, implementando una psicología de carácter más holístico.
Un lugar seguro
Dadas mis ideas, me costó mucho encontrar una terapeuta con la que sentirme cómoda y poder hablar de mis misticadas sin miedo a sentirme juzgada.
De ahí nace mi propósito: ser la terapeuta que yo misma necesité (y por suerte encontré, bendita ella).
Quiero crear un espacio seguro para quien busca respuestas más allá de lo establecido, para las místicas, esotéricas, brujas, intensas, sensibles, rebeldes… en resumen, las que nos salimos del molde.
Un lugar donde encontrar tus propia respuestas, sin juicio, para dirigir tu vida en base a tus propias convicciones y valores, porque nadie nace aprendido y todos estamos improvisando.
